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El martes 10 de agosto se llevó a cabo una nueva emisión de “Balsa Virtual”, programa del Centro Latinoamericano de Federalismo y Libertad, y cuenta con el auspicio de Atlas Network. Nuevamente, el programa fue conducido por el escritor Orlando Luis Pardo Lazo, quien entrevistó a Luis Alberto Mariño, activista cubano y músico, que actualmente reside en Argentina.

Luis Alberto Mariño destacó que sus inquietudes políticas se dieron a partir de una búsqueda, de reunirse en ciertos grupos que no estaban de acuerdo con el régimen totalitario, preferentemente universitarios. La muerte de los disidentes Oswaldo Payá y Harold Cepero lo afectaron, llamándolo a la causa política. Las reuniones políticas eran en iglesias, ya que la universidad estaba vedada para tener prácticas en contra de la dictadura. El temor en cada actividad estaba presente, ya que la represión siempre fue feroz, entonces había temor a ser desaparecido, o asesinado bajo otro pretexto, como ocurrió con Payá.

Mariño pudo salir de Cuba varias veces por su trabajo como músico, pero siempre se sintió incómodo ya que veía los límites que había en su sociedad, cuando las comparaba con otras: “me distanció de la situación en mi país, pero luego me volvió a conectar”, comentó el artista. En ese sentido, Orlando Luis Pardo Lazo remarcó que era una relación de apartheid dentro de la isla, ya que recién en el año 2013 se les permitió a los ciudadanos salir del país. El régimen sigue siendo férreo: se mencionó que un día antes, la activista e influencer, Ruhama Fernández, había sido detenida.

La comprensión de Cuba como una dictadura es algo que el conductor y el invitado tenían claro, pero Mariño señaló que incluso en Argentina no se termina de tomar al gobierno de la isla como dictatorial, más bien, incluso la policía no le permitió hacer manifestaciones pacíficas frente a la embajada de su país. En la televisión argentina tuvo debates con defensores de la dictadura cubana.

Respecto a los movimientos del 11 de julio, hay sombras que pueden mencionarse, como la represión, tortura y desapariciones. La cúpula apeló a la violencia. Pero Mariño destacó que hay esperanza en que las protestas son el primer paso a un amanecer para salir de la larga noche que es la dictadura.

En esta emisión de “Balsa Virtual” recorrimos la vida de un activista que continúa activo, demostrando que es posible luchar contra la dictadura cubana y su discurso hegemónico en América Latina.

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