El 12 de noviembre se realizó un homenaje por los 90 años de Juan José Sebreli, en el marco de la 8° edición de la Jornada Cultura y Libertad de la Fundación Federalismo y Libertad. 

Durante más de 3 horas, académicos e intelectuales públicos rescataron distintas facetas de la obra de Sebreli: el marxismo, el posmodernismo, el peronismo y el liberalismo. También rememorarán algunos espacios en la vida de Sebreli: Sur, Contorno y el Frente de liberación homosexual. Abordaron el cine y la política en Sebreli, y el género del ensayo. El evento transmitido a través de youtube, contó con el auspicio de la Fundación Friedrich Naumann. 

La apertura estuvo a cargo de José Guillermo Godoy, presidente de Federalismo y Libertad, y Juan Manuel Agüero, Coordinador de proyectos de la Fundación Friedrich Naumann. Facundo Guadagno, asistente de proyecto, moderó el evento.  

Blas Matamoro, reconocido escritor, ensayista y traductor, repasó la trayectoria intelectual de Sebreli. Rescató su espíritu crítico que lo condujo a revisar algunas de sus propias perspectivas cuando pocos lo hacían: prueba de ello fue Tercer mundo, mito burgués (1975), un auténtico cambio en el pensamiento de Sebreli. Matamoro rememoró los años en el Frente de Liberación Homosexual, y la renuncia de Sebreli cuando el grupo se volcó hacia la guerrilla peronista.

Fernando Iglesias, señaló que El asedio a la modernidad (1991), fue un libro que le cambió la vida. También fue importante para su formación Los deseos imaginarios del Peronismo (1983), en donde Sebreli utiliza un marxismo globalizador para atacar al Peronismo, al cual categoriza como bonapartismo. “Hay países que han quedado atrapados por una mala interpretación del marxismo”, señaló Iglesias. “Él encontró en el tiempo una clave nueva para pensar la modernidad -agregó-. Era y es un pensador multidimensional, que enfrentó prejuicios académicos”. Iglesias alertó contra “el deseo de unanimidad” que palpita en la sociedad argentina. “En el país, pensadores como Sebreli tienden a ser acallados y vilipendiados, porque van contra la corriente”.

En su ponencia, Jaime Durán Barba se refirió a Juan José como un “zorro”, en la famosa categoría que propuso Isaiah Berlin en relación a los intelectuales inquietos que abordan al mundo en su totalidad, se mueven entre aguas turbulentas, y buscan conocer con una curiosidad inclaudicable, contrario al “erizo” que se especializa en una cosa. Durán Barba centró su análisis en la relación entre el filósofo y el político: el intelectual circula en zonas grises, entre matices, mientras que la disciplina partidaria exige acciones unilaterales. “Conversar con Sebreli es un privilegio, siempre está abierto a nuevas ideas”, destacó el reconocido asesor. 

Pablo Avelluto, exministro de Cultura de la Nación, destacó la importancia del cine en la obra de Sebreli, como una instancia de relaciones sociales donde en diferentes salas pueden vivirse distintas experiencias: salas donde se produce un ritual social. El ex editor remarcó que Sebreli es un “adicto” al cine, alguien que no puede vivir sin el séptimo arte; una persona que descubre en él una manera muy singular de contar historias, clave para la época clásica, la predilecta del homenajeado, quien encuentra en el cine determinadas maneras de analizar la sociedad. 

El filósofo Tomás Abraham expuso su mirada sobre el homenajeado. “Lo vi por primera vez en la calle Corrientes, vestido de negro, flaquito, como fugándose”, contó Abraham. Luego se refirió a un texto de Sebreli sobre Roberto Arlt publicado en la revista Contorno, que se distanciaba de las interpretaciones dominantes sobre el autor de Los siete locos. “El Arlt de Sebreli es un artista, es un escritor, y no está analizado políticamente”. Luego habló sobre el trío de amigos que integró con Carlos Correas y Oscar Masotta.”Los tres pertenecían a una izquierda huérfana -dijo Abraham-. Y eran hijos del San Genet, de Jean-Paul Sartre”.

Tomás Abraham confesó que la relación con Sebreli fue siempre tensa pero fructífera, y hasta el día de hoy continúan en contacto. Según Abraham, es totalmente injusto tildar a Sebreli de gorila”, ya que es una categoría que implica actitudes discriminatorias y conlleva un odio que Juan José no tiene. Finalmente, Tomás Abraham recordó el icónico programa “Papeles Sueltos”, donde el filósofo compartía panel con Sebreli y el reconocido periodista argentino Antonio Carrizo.

Para Sarlo, Sebreli es el ensayista argentino por antonomasia. “La batalla decisiva en la que participó se dio entre la sociología científica, que encarnaba Gino Germani, y lo que se designaba peyorativamente como ensayismo -indicó-. Esa batalla la ganó Sebreli”. Como recordó la autora de La pasión y la excepción, el intelectual conquistó al gran público muy joven. “Con Buenos Aires, vida cotidiana y alienación, se hablaba de él sin haberlo leído: eso es llegar al gran público y con su libro Eva Perón, ¿aventurera o militante? pudo interpelar a los que la consideraban una aventurera y a los que pensaban que Eva era una militante”. En Martinez Estrada, una rebelión inútil (1960), retoma el espíritu de Contorno, pero en Los deseos imaginarios del Peronismo (1983) muestran al Sebreli maduro, analizando a un fenómeno que obsesionó a los ensayistas argentinos. ¿Dónde se puede juzgar al homenajeado? Precisamente, en la genealogía de ensayistas, los cuales se definen por su escritura y los temas que llevaron a la arena pública.

La videoconferencia de clausura estuvo a cargo de Lanata, quien comentó su primer recuerdo compartido con Sebreli. “En 1985 le compramos la revista El Porteño a Gabriel Levinas. Estuve dos años y la primera demanda que tuve fue del sindicato de encargados. Habíamos hecho una entrevista con Sebreli y pusimos un recuadro con una frase suya donde insultaba a los porteros. Mi primer vínculo fue una denuncia judicial”. 

“Sebreli fue uno de los fundadores del FLH, con Manuel Puig, Matamoro y Néstor Perlongher, al poco tiempo Sebreli se fue de allí por disidencias ideológicas con los miembros. También fue quien dijo que El Che era un idiota político, que Evita tenía una obsesión con la alta costura, que Maradona oscila entre el escándalo y el fraude, que la democracia se terminó en el 2001”. Lanata remarcó que Sebreli sigue siendo un hombre libre, disruptivo y valiente, como pocos en Argentina

Lanata le preguntó a Blas Matamoro cómo fue la discusión con Juan José en el FLH. Matamoro señaló que había un sector anarcoide, enemigo del Estado, con muchas raíces en Foucault, pero otro grupo seguía a Jean Genet, que relacionaba homosexualidad con sacrificio, y eran admiradores de Eva Perón. En esa situación, todo se tornaba muy tenso para continuar.

En una ronda final,y ante la consulta de José Guillermo Godoy, cada disertante eligió un libro de Sebreli. Fernando Iglesias optó por Los deseos imaginarios del Peronismo y El asedio a la modernidad. Sarlo optó por Eva perón, aventurera o militante. Blas Matamoro comentó que Crítica de las ideas políticas argentinas (2002) es su libro predilecto, pero destacó Tercer mundo, mito burgués.  Jaime Durán Barba, eligió Dios en el laberinto (2016), por su erudición y profundas reflexiones sobre la religión. Pablo Avelluto se refirió a un libro que el homenajeado aún no hizo: uno sobre cine. Lanata recogió una obra que no suele ser muy recordada en la bibliografía de Sebreli: El riesgo del pensar (1984), una recopilación de sus artículos entre 1950 y 1984, con anotaciones sobre la evolución de su pensamiento en el tiempo.

Marcelo Gioffré, coautor junto a Juan José Sebreli de Desobediencia civil y libertad responsable (2020), recordó que la idea del libro comenzó con una frase de Sebreli en una entrevista que causó gran impacto público: “Los comerciantes que se están muriendo de hambre, levanten las persianas”. La desobediencia civil, puntualizó Gioffré,  Thoreau, Locke y Hannah Arendt,

Al finalizar se emitió un video con saludos de sus amigos personales, Álvaro Zicarelli, Juan Carlos Balduzzi, Ivan Ponce Martinez y Frank Zimmerman (director del Centro Latinoamericano de Federalismo y Libertad), Alfredo Casero (actor), Cristina Pérez (periodista y escritora), Santiago Kovadloff (filósofo), Juan Carlos de Pablo (economista), Andrés Malamud (politólogo), Graciela Fernández Meijide (activista de Derechos Humanos), Domingo Cavallo (exministro de economía de la Nación) y Ricardo López Murphy (exministro de economía de la Nación).

A continuación, compartimos el texto escrito especialmente por Sebreli para el homenaje que lo tuvo como protagonista.

“La heterogénea mezcla, de hombres y mujeres de la cultura, que hoy se han reunidos con la excusa de mis noventa años y, también salir del encierro y la soledad a la que estamos obligados por una cuarentena autoritaria que ha impuesto este gobierno. ¿Qué nos une? No somos de la misma generación, aunque algunos sí, pero todos empezamos a escribir en la segunda mitad del siglo XX; hemos vivido y aprovechado esas breves primaveras de democracia y libertad que nos ha permitido la modernización de la cultura y de nuestras costumbres en este país donde siempre ha reinado el autoritarismo y la incultura. Simone de Beauvoir señalaba que cuando uno envejece el mundo se despuebla, y eso me está pasando a mí. Cada vez hay menos gente con la que puedo hablar sobre los libros y películas que veía, por eso ha sido un momento de felicidad encontrarme con gente como Blas Matamoro, Jaime Durán Barba, Marcelo Gioffré, Pablo Avelluto, Fernando Iglesias, Tomás Abraham, Beatriz Sarlo y Jorge Lanata, para compartir conmigo este momento de cambio de ideas, también de alegría, en un mundo que parece estar derrumbándose. Muchas gracias a todos por este momento”.


El homenaje completo se puede ver aquí

 

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